Forgot Password

In Blog

“El Comedor Santo Domingo necesita 30 nuevos socios para mantener sus programas”

El objetivo del Comedor Santo Domingo es ofrecer acompañamiento, motivación y apoyo a todas las personas que asisten a solicitar ayuda cada día, pero para ello precisa mantener -además del programa de alimentación- los de orientación laboral, psicológica y social que ofrecen a las personas nuevas oportunidades. Estos programas están en riesgo si no se logran 30 nuevos socios antes de finalizar el año, debido a la caída de hasta 250 colaboradores en los últimos dos años.

El presupuesto anual necesario para 2018 es de unos 340.000 euros, y, para alcanzar esa cifra haría falta que unas 30 personas colaboraran con 20 euros mensuales; no obstante, cada socio puede aportar la cantidad que desee, sin mínimos ni límites. “Necesitamos ingresos para mantener nuestra forma de trabajo, solo dar de comer es mucho más barato, pero sabemos que cronifica a las personas. Este método ha demostrado sobradamente sus ventajas, pues el mero suministro de recursos no ayuda a salir de la situación en que se encuentra la persona”, explica la directora del centro Mª Ángeles Martín

El comedor atendió en su programa de acogida y trabajo social a 1.555 personas en 2017, estás áreas son el impulso para movilizar a los atendidos en la búsqueda de un futuro mejor y todo el trabajo está encaminado a la inserción, independencia y crecimiento de los acogidos. A través de los distintos programas se acompaña y motiva a cada persona con el fin de que logre recuperar la confianza en sí misma y tome las riendas de su vida.

“Nuestra prioridad es que las personas que vienen al comedor para solicitar comida, encuentren a un equipo de profesionales que le ofrezcan la posibilidad de acompañarle, motivarle y apoyarle en la posible solución del problema que le trae hasta aquí”, añade la directora del centro.

Asóciate y ayúdanos a ofrecer nuevas oportunidades.

 

In Sin categoría

“En el Comedor encontré unas personas que me ayudaron muchísimo, de ellas recibí el cariño y el apoyo para salir adelante”

Hablamos con Najat Radi, una mujer de 53 años que conoció nuestro comedor en el mes de octubre de 2015  cuando atravesaba una situación difícil, sin ingresos, sola y con un hijo de 9 años. Hoy nos cuenta cómo ha sido y es su experiencia de vida y cómo la ayudó pedir ayuda para salir adelante.

– ¿Qué situación te llevó a pedir ayuda?

– Fue muy duro para mí porque veía las necesidades de mi hijo y no podía hacer nada. Sentí que me faltaba aire todo me daba vueltas y solo sabía llorar, fueron momentos terribles y estaba muy asustada.

– ¿Cómo fue la atención que recibiste desde el primer momento?

– En el Comedor encontré unas personas que me ayudaron muchísimo, que hablaban conmigo y me animaban a hacer frente a la situación, siempre encontraba apoyo en ellas y sus recomendaciones fueron muy buenas para mi. De ellas recibí el cariño y el apoyo para salir adelante.

– ¿En qué áreas de tu vida estás trabajando para salir de la situación en la que te encuentras?

– Ahora estoy trabajando como camarera de pisos en un hotel y eso lo conseguí, también,  con la ayuda del equipo de profesionales del comedor Santo Domingo. A través de la fundación Don Bosco empecé un curso de prácticas en un hotel y luego me hicieron un contrato de media jornada, durante todo este tiempo siempre he sentido el apoyo y la ayuda del Comedor.

A pesar de mi trabajo, el Comedor Santo Domingo sigue ayudándome en algunas ocasiones, con la comida, cuando  no me llegan mis ingresos para cubrir todos los gastos del mes.

– ¿Qué cambios se han producido en tu vida?

– Los cambios que se han producido en mi vida, se deben a lo que ellas me enseñaron que tengo que luchar sin tener miedo a la vida.

– ¿Cómo te resulta este proceso?

– Este proceso me resultó difícil y para mí la ayuda de María Ángeles  fue muy importante, porque yo necesitaba mucho ánimo y cariño y ella me los dio.

– ¿Cómo animarías a otra persona que está en tu situación a pedir ayuda?

– Animo a otra persona que este en mi situación y le digo que los problemas no se solucionan llorando o sin salir a la calle, que hay que luchar sin miedo  y pedir ayuda, a mí me ayudaron en el comedor Santo Domingo y verá que si pone de su parte, poco a poco va a salir adelante.

In comedor Santo Domingo

“El protagonista en el Comedor es la persona que cruza la puerta, es para ella para la que trabajamos”

Juan García González trabaja como administrativo en el Comedor Santo Domingo desde  el año 2009, entró para cubrir un mes de vacaciones y finalmente pasó a formar parte de la familia. Hoy nos cuenta su experiencia y nos explica cómo funciona el comedor desde dentro.

– ¿Qué labor desempeñas en el comedor?

– Mi trabajo es de administrativo, papeles, impresos, certificados, atender al teléfono… pero si hay que echar una mano en otras cosas siempre hay que estar disponible. Las tareas del Comedor son de todos.

– Desde que comenzaste a trabajar, ¿qué evolución has visto o cuáles han sido los principales cambios?

– Cuando yo entré a formar parte del Comedor se proporcionaban casi la mitad de servicios de los que ahora mismo se sirven, atendíamos a un número mucho menor de familias. En este tiempo el perfil de las personas que atendemos ha variado de una población más voluble a familias muy golpeadas por la crisis, sin redes familiares que las apoyen y ayuden. También ha aumentado el número de personas que sufren algún tipo de enfermedad mental y para los que no existen recursos adecuados.

– ¿Cuáles señalarías como las principales necesidades del comedor?

– Una labor como la que llevamos a cabo en el Comedor tiene una necesidad innegable de recursos económicos. Nuestro sostén principal son los socios colaboradores, necesitaríamos aumentar el número. Recibimos la aportación de las Administraciones Públicas (Ayuntamiento y Junta de Andalucía) y donativos particulares. También se necesitan muchas personas voluntarias para sacar cada día el trabajo adelante.

– ¿A qué retos consideras que se enfrenta el comedor en estos momentos?

– El principal reto al que se enfrenta cada día el Comedor es a poder abrir la puerta y ofrecer “De primero… Otra oportunidad” con todo lo que eso implica. No sólo por el tema económico. Para poder desempeñar nuestro trabajo de la forma que lo entendemos, necesitamos de ese “ejército” de voluntarios que nos acompañan y nos alientan cada día.

– ¿Cómo pedirías a la población que se implicara más? ¿Y las administraciones públicas?

– Tenemos que cambiar el prisma desde el que miramos a las personas en exclusión social. Si conseguimos ver a la persona, sus circunstancias, sus condicionantes, su historia personal… entonces vamos a entender que esa persona tiene el potencial para tomar las riendas de su vida. Si nos quedamos en la beneficencia, en el yo te soluciono la papeleta porque tú no sabes, no puedes o no eres capaz; esa persona no se va a levantar porque la estamos cronificando, la estamos haciendo dependiente. Pero si las apoyamos, las acompañamos para recuperar su dignidad, para volver a creer en sus capacidades; estas personas se volverán a poner en pie y volverán a ser dueñas de sus vidas.

Si como población entendemos esto, la implicación de las Administraciones en este sentido vendrá como consecuencia.

– ¿Cuál es la filosofía de trabajo de comedor? ¿Cómo es el equipo de trabajo?

– La filosofía del Comedor es que el protagonista es la persona que cruza la puerta, es para ella para la que trabajamos. Somos un equipo multidisciplinar (trabajadoras sociales, cocinera, ayudantes de cocina y comedor, psicóloga, administrativo, orientadora laboral…), porque si no es así no podemos acompañar a la persona como lo entendemos en el Comedor. Una de los aspectos fundamentales de nuestra forma de trabajar es que lo hacemos de forma coordinada.

– ¿Cómo es para ti trabajar en este proyecto social?

– Para mí ha sido un regalo. Te cambia la vida porque te cambia la forma en la que miras a las personas, cambias la posición del foco. Cambia la forma de ver el mundo, a las personas y a la sociedad. Es una experiencia increíble poder ser partícipe de un proyecto donde lo importante no son los resultados expresados en números sino que el centro del trabajo son las personas y sus vidas, donde el objetivo es poder ofrecer cada día “De primero… otra oportunidad”.