Forgot Password

In Blog

La inclusión social depende del trabajo conjunto y apoyo de nuestra sociedad

Un total de 12,9 millones de personas, un 27,9 por ciento de la población, vive en riesgo de pobreza y exclusión social, según el  VII informe ‘El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2016’ de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES). En Andalucía, la cifra alcanza el 41,7 por ciento.

Según apuntan los expertos, la exclusión, en la inmensa mayoría de sus manifestaciones tiene sus raíces en agentes y factores sociales, lo que implica que la solución debe venir del conjunto de la sociedad, afrontando cada uno en los niveles y funciones que le corresponda su parcela de responsabilidad.  En el Comedor Santo Domingo un equipo de profesionales trabaja estudiando, entendiendo y actuando sobre las circunstancias que rodean a cada persona y, para ello, se da prioridad a conocer y valorar el estado de éstas, su entorno y sus variables laborales, económicas, culturales, personales y sociales.

“Las personas que acuden solicitando ayuda están en situación de privación económica y laboral (desempleados, edades críticas, ingresos insuficientes…), tienen algún deterioro de la salud tanto física como mental, padecen alguna discapacidad, no tienen un hogar, carecen de apoyos familiares, tienen alguna adicción, etc.”, explica la psicóloga del centro Gloria Ordoñez Pozo.

Según la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social, el objetivo para lograr la inclusión social en los colectivos afectados es seguir ahondando en la complejidad de este fenómeno, incidiendo en que todos los actores sociales conozcan y reconozcan la importancia que tienen la pobreza y la exclusión social en el día a día de tres millones y medio de personas en nuestra comunidad.

Desde el Comedor Santo Domingo se ofrece atención a cada persona según su experiencia para entender cuáles son aquellas lógicas de exclusión, cuáles son los factores de riesgo que afectan a las personas y cuáles son los factores de protección para comenzar a trabajar de forma coordinada entre profesionales y afectados.

“Depende de las personas, pero detectamos una necesidad importante de ser escuchados, de que se les preste atención y se les aliente a cambiar. Además, suelen necesitar asesoramiento para ello y tienen mucha necesidad de sentirse útiles, capaces y valiosos para la sociedad”, explica Ordoñez.

Por ello, en el Comedor Santo Domingo y para nuestras profesionales, lo primero es cocinar nuevas oportunidades de forma individualizada y haciendo partícipe al protagonista: la persona que solicita ayuda. “La oportunidad la tenemos que dar todos y cada uno de nosotros, hay que confiar en que las personas podemos cambiar y podemos superar obstáculos. Pero la primera persona que debe dársela es uno mismo, por eso es tan importante pedir ayuda cuando sentimos que solos no podemos”, concluye la psicóloga.

In Blog

“El Comedor Santo Domingo necesita 30 nuevos socios para mantener sus programas”

El objetivo del Comedor Santo Domingo es ofrecer acompañamiento, motivación y apoyo a todas las personas que asisten a solicitar ayuda cada día, pero para ello precisa mantener -además del programa de alimentación- los de orientación laboral, psicológica y social que ofrecen a las personas nuevas oportunidades. Estos programas están en riesgo si no se logran 30 nuevos socios antes de finalizar el año, debido a la caída de hasta 250 colaboradores en los últimos dos años.

El presupuesto anual necesario para 2018 es de unos 340.000 euros, y, para alcanzar esa cifra haría falta que unas 30 personas colaboraran con 20 euros mensuales; no obstante, cada socio puede aportar la cantidad que desee, sin mínimos ni límites. “Necesitamos ingresos para mantener nuestra forma de trabajo, solo dar de comer es mucho más barato, pero sabemos que cronifica a las personas. Este método ha demostrado sobradamente sus ventajas, pues el mero suministro de recursos no ayuda a salir de la situación en que se encuentra la persona”, explica la directora del centro Mª Ángeles Martín

El comedor atendió en su programa de acogida y trabajo social a 1.555 personas en 2017, estás áreas son el impulso para movilizar a los atendidos en la búsqueda de un futuro mejor y todo el trabajo está encaminado a la inserción, independencia y crecimiento de los acogidos. A través de los distintos programas se acompaña y motiva a cada persona con el fin de que logre recuperar la confianza en sí misma y tome las riendas de su vida.

“Nuestra prioridad es que las personas que vienen al comedor para solicitar comida, encuentren a un equipo de profesionales que le ofrezcan la posibilidad de acompañarle, motivarle y apoyarle en la posible solución del problema que le trae hasta aquí”, añade la directora del centro.

Asóciate y ayúdanos a ofrecer nuevas oportunidades.

 

In Sin categoría

“En el Comedor encontré unas personas que me ayudaron muchísimo, de ellas recibí el cariño y el apoyo para salir adelante”

Hablamos con Najat Radi, una mujer de 53 años que conoció nuestro comedor en el mes de octubre de 2015  cuando atravesaba una situación difícil, sin ingresos, sola y con un hijo de 9 años. Hoy nos cuenta cómo ha sido y es su experiencia de vida y cómo la ayudó pedir ayuda para salir adelante.

– ¿Qué situación te llevó a pedir ayuda?

– Fue muy duro para mí porque veía las necesidades de mi hijo y no podía hacer nada. Sentí que me faltaba aire todo me daba vueltas y solo sabía llorar, fueron momentos terribles y estaba muy asustada.

– ¿Cómo fue la atención que recibiste desde el primer momento?

– En el Comedor encontré unas personas que me ayudaron muchísimo, que hablaban conmigo y me animaban a hacer frente a la situación, siempre encontraba apoyo en ellas y sus recomendaciones fueron muy buenas para mi. De ellas recibí el cariño y el apoyo para salir adelante.

– ¿En qué áreas de tu vida estás trabajando para salir de la situación en la que te encuentras?

– Ahora estoy trabajando como camarera de pisos en un hotel y eso lo conseguí, también,  con la ayuda del equipo de profesionales del comedor Santo Domingo. A través de la fundación Don Bosco empecé un curso de prácticas en un hotel y luego me hicieron un contrato de media jornada, durante todo este tiempo siempre he sentido el apoyo y la ayuda del Comedor.

A pesar de mi trabajo, el Comedor Santo Domingo sigue ayudándome en algunas ocasiones, con la comida, cuando  no me llegan mis ingresos para cubrir todos los gastos del mes.

– ¿Qué cambios se han producido en tu vida?

– Los cambios que se han producido en mi vida, se deben a lo que ellas me enseñaron que tengo que luchar sin tener miedo a la vida.

– ¿Cómo te resulta este proceso?

– Este proceso me resultó difícil y para mí la ayuda de María Ángeles  fue muy importante, porque yo necesitaba mucho ánimo y cariño y ella me los dio.

– ¿Cómo animarías a otra persona que está en tu situación a pedir ayuda?

– Animo a otra persona que este en mi situación y le digo que los problemas no se solucionan llorando o sin salir a la calle, que hay que luchar sin miedo  y pedir ayuda, a mí me ayudaron en el comedor Santo Domingo y verá que si pone de su parte, poco a poco va a salir adelante.

In comedor Santo Domingo

“El protagonista en el Comedor es la persona que cruza la puerta, es para ella para la que trabajamos”

Juan García González trabaja como administrativo en el Comedor Santo Domingo desde  el año 2009, entró para cubrir un mes de vacaciones y finalmente pasó a formar parte de la familia. Hoy nos cuenta su experiencia y nos explica cómo funciona el comedor desde dentro.

– ¿Qué labor desempeñas en el comedor?

– Mi trabajo es de administrativo, papeles, impresos, certificados, atender al teléfono… pero si hay que echar una mano en otras cosas siempre hay que estar disponible. Las tareas del Comedor son de todos.

– Desde que comenzaste a trabajar, ¿qué evolución has visto o cuáles han sido los principales cambios?

– Cuando yo entré a formar parte del Comedor se proporcionaban casi la mitad de servicios de los que ahora mismo se sirven, atendíamos a un número mucho menor de familias. En este tiempo el perfil de las personas que atendemos ha variado de una población más voluble a familias muy golpeadas por la crisis, sin redes familiares que las apoyen y ayuden. También ha aumentado el número de personas que sufren algún tipo de enfermedad mental y para los que no existen recursos adecuados.

– ¿Cuáles señalarías como las principales necesidades del comedor?

– Una labor como la que llevamos a cabo en el Comedor tiene una necesidad innegable de recursos económicos. Nuestro sostén principal son los socios colaboradores, necesitaríamos aumentar el número. Recibimos la aportación de las Administraciones Públicas (Ayuntamiento y Junta de Andalucía) y donativos particulares. También se necesitan muchas personas voluntarias para sacar cada día el trabajo adelante.

– ¿A qué retos consideras que se enfrenta el comedor en estos momentos?

– El principal reto al que se enfrenta cada día el Comedor es a poder abrir la puerta y ofrecer “De primero… Otra oportunidad” con todo lo que eso implica. No sólo por el tema económico. Para poder desempeñar nuestro trabajo de la forma que lo entendemos, necesitamos de ese “ejército” de voluntarios que nos acompañan y nos alientan cada día.

– ¿Cómo pedirías a la población que se implicara más? ¿Y las administraciones públicas?

– Tenemos que cambiar el prisma desde el que miramos a las personas en exclusión social. Si conseguimos ver a la persona, sus circunstancias, sus condicionantes, su historia personal… entonces vamos a entender que esa persona tiene el potencial para tomar las riendas de su vida. Si nos quedamos en la beneficencia, en el yo te soluciono la papeleta porque tú no sabes, no puedes o no eres capaz; esa persona no se va a levantar porque la estamos cronificando, la estamos haciendo dependiente. Pero si las apoyamos, las acompañamos para recuperar su dignidad, para volver a creer en sus capacidades; estas personas se volverán a poner en pie y volverán a ser dueñas de sus vidas.

Si como población entendemos esto, la implicación de las Administraciones en este sentido vendrá como consecuencia.

– ¿Cuál es la filosofía de trabajo de comedor? ¿Cómo es el equipo de trabajo?

– La filosofía del Comedor es que el protagonista es la persona que cruza la puerta, es para ella para la que trabajamos. Somos un equipo multidisciplinar (trabajadoras sociales, cocinera, ayudantes de cocina y comedor, psicóloga, administrativo, orientadora laboral…), porque si no es así no podemos acompañar a la persona como lo entendemos en el Comedor. Una de los aspectos fundamentales de nuestra forma de trabajar es que lo hacemos de forma coordinada.

– ¿Cómo es para ti trabajar en este proyecto social?

– Para mí ha sido un regalo. Te cambia la vida porque te cambia la forma en la que miras a las personas, cambias la posición del foco. Cambia la forma de ver el mundo, a las personas y a la sociedad. Es una experiencia increíble poder ser partícipe de un proyecto donde lo importante no son los resultados expresados en números sino que el centro del trabajo son las personas y sus vidas, donde el objetivo es poder ofrecer cada día “De primero… otra oportunidad”.

 

In Blog

“El comedor Santo Domingo presta ayuda a más de 2000 personas a lo largo del ejercicio de 2017”

 

El Comedor Santo Domingo ha prestado servicio a un total de 2.327 personas, las cuales se han acercado a sus instalaciones de forma directa o a través de Puerta Única, dato que se recoge en la memoria del ejercicio de 2017 de la asociación. Siguiendo la tendencia de los últimos años, la mayoría de las personas atendidas por esta entidad han sido de nacionalidad española, personas en situación de necesidad que, por distintos motivos, necesitan de algo tan indispensable como la comida.

El programa de alimentación ha sido nuevamente el más demandado con un total de 154.047 servicios entre desayunos, almuerzos, cenas para los niños y bolsas para la noche.  Las familias continúan ocupando una parte importante de esta cifra pues han sido 253 las unidades familiares atendidas, en las que había 583 niños. Las familias españolas han sido 134, el 53% del total, un porcentaje que ha crecido respecto 2016.

Por su parte, el tanto por ciento de familias monoparentales ha sido de 69, el 27 por ciento de total, estos núcleos necesitan ayuda, ya que en la mayoría de los casos la persona que tiene a su cargo los menores está trabajando,  pero el salario no es suficiente como para sustentar a su familia y necesitan el apoyo del comedor. Muchas de estas familias han agotado las ayudas a las que tenían derecho y se encuentran en una situación de carencia total.

En los datos recogidos en la memoria, cabe señalar que el número de españoles atendidos sigue en aumento y en 2017 supuso el 61%, principalmente hombres y cada vez más jóvenes. Una gran mayoría ha perdido el trabajo y tiene muchas dificultades para volver a encontrar otro empleo, entre los nacionales, también hay muchas personas que tienen problemas mentales.

La directora del comedor, Mª Ángeles Martín, señala que este último año ha sido un año de duro trabajo en todos los sentidos. “Cada vez son más las personas que desean que se les ayude en los distintos procesos, siempre buscando una mejora de su situación. En 2017, se ha consolidado el programa de Orientación Laboral y son muchos los que se han beneficiado del trabajo que realiza la profesional que lleva este programa”, indica.

En 2017, el comedor habilitó un formulario online en su web para tratar de llegar a un mayor número de personas y conseguir más socios/as, pues precisa de más apoyos para dar continuidad a la labor que desarrolla en calle Pulidero diariamente. “Los socios son fundamentales para nosotros ya que necesitamos su aportación y apoyo, contamos con ellos para poder abrir el comedor cada día”, explica la directora del centro.

In Blog

El 34% de las personas atendidas por el comedor en 2017 eran mujeres, en su mayoría con familia

La pobreza continúa teniendo en la mayoría de los casos rostro de mujer, quien encuentra grandes dificultades para salir adelante conciliando el cuidado de la familia y el empleo. Así lo afirman las profesionales del Comedor Santo Domingo que, a lo largo de 2017, han atendido a un total de 492 mujeres -el 33,65 por ciento del total- y a 69 familias monoparentales, en su inmensa mayoría encabezadas por mujeres en riesgo de exclusión, con un total de 583 niños o niñas.

Y es que, los datos del Instituto Nacional de Estadística indican que el 42,2% de los hogares monoparentales –en su inmensa mayoría encabezados por mujeres– están en riesgo de pobreza, cuando la tasa media en España es aproximadamente la mitad, el 22,3%. De este modo, en nuestro país, la brecha salarial se sitúa en torno al 30 por ciento y se incrementa año tras año. Mientras que la brecha de desempleo en 2017 estaba en 3,37 puntos (tasa de paro femenino del 19 por ciento contra paro masculino de  15,6 por ciento).

En Andalucía hay un 21,8% de mujeres que, pese a tener un empleo, se hallan en riesgo de pobreza –muchas de ellas dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados–. A este porcentaje hay que sumar el 41% de mujeres en situación de desempleo, según desvela el informe publicado por la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social.

En el Comedor Santo Domingo trabajamos por la igualdad y acompañamos a este colectivo ofreciéndole atención coordinada entre todo el equipo integrado por trabajadoras sociales, psicóloga, orientadora laboral, el programa de alimentación… fomentando la formación, la autoestima y trabajando codo a codo por la inclusión social.

In comedor Santo Domingo

“El acompañamiento es un trabajo de relación personal continuada, duradera, de comprender a las personas “

Hoy hablamos con una de las trabajadoras sociales del Comedor Santo Domingo, Teresa Peralta, que lleva ejerciendo su labor para esta entidad desde hace 15 años.

– ¿Cuál es la filosofía de trabajo del Comedor Santo Domingo?
– No es un lugar donde simplemente se da alimentación a personas que lo demandan, sino que aprovechando esta necesidad se las acompaña hacia la mejora de su situación, siempre teniendo en cuenta que el protagonista de la historia es la persona. Esto se lleva a cabo creyendo en su potencial, en la capacidad de esfuerzo, en que pueden modificar conductas que les perjudican, siempre respetando el tiempo que necesita cada una para cambiar. Somos un grupo de profesionales los que luchamos para que esto se haga realidad, trabajadoras sociales, psicóloga y orientadora laboral.

– ¿Cómo determináis las necesidades de una persona cuando pide ayuda?
– Las necesidades se van detectando a través de las entrevistas de seguimiento que van teniendo con las trabajadoras sociales. Depende de cual sea, ayudamos desde el comedor o derivamos a otra institución donde pueden ofrecérsela.

– ¿Cómo es el proceso de acompañamiento de principio a fin?
– Este proceso empieza desde la primera entrevista que tenemos con el acogido. El acompañamiento es un trabajo de relación personal continuada, duradera, de comprender a las personas para contribuir a que ellas mismas entiendan y empiecen a dominar su situación y las claves de sus dificultades; de apoyo para activar y movilizar recursos, capacidades, potencialidades de las personas y de su entorno.

Para llevar a cabo un buen acompañamiento es necesario una serie de capacidades y aptitudes como: capacidad de análisis tanto de la situación actual personal y familiar como la laboral, apoyos sociales, relaciones familiares, capacidad de relaciones interpersonales, relación de confianza, comprensión y respeto, empatía, claridad y transparencia, creatividad y flexibilidad. El acompañamiento parte de la responsabilidad de la persona en intentar organizar su propia estrategia, de utilizar los recursos a su alcance de forma eficaz. Acompañar es avanzar al lado de, es compartir un proyecto común.

– ¿Qué tipo de ayudas se ofrece a las personas que asisten al comedor?
– Si consideramos ayuda a los servicios que presta el comedor, estos son: alimentación, intervención social, apoyo psicológico, orientación laboral y clases de español. Todos encaminados hacia una mejor calidad de vida de la persona. Si consideramos ayuda como una necesidad puntual que demandan, estas pueden ser muy diversas: pago de alquiler, pago de luz y agua, transporte para cursos, productos de higiene y limpieza, material escolar, pago de DNI… o cualquier otra. Esta ayuda se presta después de una valoración por parte de las trabajadoras sociales, teniendo en cuenta si la persona está poniendo de su parte para cambiar su forma de vida.

– ¿Cuáles suelen ser las principales dificultades a las que hacen frente?
– Falta de recursos específicos para determinados colectivos con los que trabajamos, encontrar salida para personas inmigrantes sin documentación, formas diferentes de intervenir desde otras instituciones.

– ¿Cómo consideras que se podría implicar al resto de la sociedad?
– Dando a conocer la realidad de los colectivos con los que trabajamos a toda la sociedad, y especialmente en los colegios, para que tomen conciencia de ella. A través de los medios de comunicación necesarios, televisión, charlas, jornadas, radio, redes sociales…

– ¿Cómo es para ti trabajar en el comedor cada día y con este equipo de trabajo?
– Para mí este trabajo se convierte en un aprendizaje día a día, sobretodo de la persona que tenemos delante. Nos enseñan en muchas ocasiones valores que no tenemos en cuenta. Es muy satisfactorio y motivador cuando ves que la persona va dando pasos a su ritmo para cambiar y mejorar. Este trabajo me ha ayudado en muchos temas importantes para poder ayudar al otro, como trabajar mi desarrollo personal, cuestionar mi intervención, entender desde dónde actúa la persona… y otras muchas más. Con el equipo de trabajo me siento agusto, ya que es muy fácil trabajar con ellos, y quisiera destacar, especialmente las reuniones diarias que mantenemos para compartir los casos, son muy enriquecedoras a nivel personal.

In comedor Santo Domingo

Trabajamos por la integración social de personas en riesgo de exclusión

Muchas personas acuden al comedor en busca de ayuda porque se encuentran en una situación de exclusión social. En el Comedor, después de muchos años de experiencia, el programa de intervención se ha ido adaptando a medida que la sociedad ha ido cambiando. Se trata de un modelo de acompañamiento personalizado, en el que se respeta en todo momento los ritmos de vida de cada persona, trayectorias, decisiones… haciéndoles ver el potencial que cada uno posee.

“Nuestra prioridad es que las personas que vienen al comedor para solicitar comida, encuentren a un equipo de profesionales que le ofrezcan la posibilidad de acompañarle, motivarle y apoyarle en la posible solución del problema que le trae hasta aquí”, explica la directora del centro Mª Ángeles Martín.

En este programa se atienden a personas españolas e inmigrantes, sin hogar o sin techo carentes de habilidades personales, sociales, económicas y con diferentes problemáticas… Esta forma de trabajar ha demostrado que, con la implicación de la persona, se puede conseguir cambiar la situación inicial.

“La primera persona que debe darse la oportunidad es uno mismo, por eso es tan importante pedir ayuda cuando sentimos que solos no podemos. Es impresionante cuando una persona busca ayuda, hace un tratamiento y es capaz de reconducir su vida”, explica la psicóloga del centro, Gloria Ordoñez.

Estas personas en riesgo de exclusión social llegan al comedor de forma directa o derivados de Puerta Única, ya que creemos que la coordinación es indispensable para trabajar con este colectivo.

Durante cada proceso individual se mantiene una coordinación entre todos los equipos y profesionales que integran el comedor: trabajadoras sociales, psicóloga, orientadora laboral. En definitiva, este equipo ofrece la oportunidad al atendido de cambiar su situación y forma de vida.

In comedor Santo Domingo

Te animamos a involucrarte con tu empresa para construir una sociedad más justa

En el Comedor Santo Domingo estamos convencidos de que la unión hace la fuerza y confiamos en la implicación de las empresas para construir una sociedad más justa. Son muchas las organizaciones y empresas locales que colaboran con nuestra actividad en la ciudad de Málaga con alimentos, cuotas de socios, enviando voluntarios/as o bien realizando donativos económicos para apoyar nuestra labor.

Si tu entidad, ya sea una PYME o multinacional, también cree que todas las personas debemos tener nuevas oportunidades, en el comedor te ofrecemos la posibilidad de establecer una relación beneficiosa para construir juntos un mundo mejor. Se trata de cultivar, para que gracias a las buenas relaciones que sembremos se generen nuevas oportunidades y logremos de forma conjunta acabar con la exclusión social de determinados colectivos.

Vivimos en una sociedad informada y con conciencia social, en la que la empresa, como agente del cambio social, debe mostrar un compromiso con su entorno, identificando al mismo tiempo la marca con nuestros valores y principios. Además, colaborando como empresa se pueden obtener beneficios fiscales del 35% en la cuota del Impuesto de Sociedades.

Si tienes una empresa y deseas unirte a nuestra labor para lograr un cambio social no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el correo electrónico: comedor@comedorsantodomingo.org.

In Sin categoría

“Nuestro apoyo, en la medida de lo que se pueda, suma y esa suma es vital para que el comedor prosiga su trabajo”

Nuestros socios son, todos, personas muy especiales. Entre ellos, tenemos la gran suerte de contar con Guillermo Busutil, periodista y escritor, especialmente querido y admirado por todos, no hablamos del comedor, hablamos de nuestra ciudad. Posee entre sus muchos premios, por citar algunos el Premio Ateneo de Málaga y el Premio Andalucía de la Crítica 2012. Hoy hablamos con él y compartimos con vosotros sus palabras.

– ¿Cómo conociste el Comedor de Santo Domingo?

– Había oído hablar de la labor que llevaba a cabo, y uno de sus miembros, Manuel, hermano de la directora, me invitó a qué me acercase un día. Pensé que, además de conocer de manera directa su trabajo como persona y como periodista, podría echarles una mano escribiendo acerca de la labor que desarrollaban.

– ¿Qué te pareció su labor?

– Encomiable. Un acto de solidaridad, pero también de humanidad afectiva y contagiosa. Desde el corazón y empuje que ponen en todo, María Ángeles su directora, los profesionales de diferentes disciplinas, hasta el último de los voluntarios. Me gustó su filosofía de ayudar, de dar de primero otra oportunidad, como dice su espléndido eslogan, ese espíritu metafórico de lavar las manos y enseñarles a que sean suyas de nuevo, y confíen en su poder de trabajar para salir adelante por sí mismos.

– ¿Destacaría alguna cuestión en particular?

– La verdad es que todo transmite tanta cordura, sentido común, afectividad y compromiso que es difícil destacar algo en particular. El comedor es un perfecto engranaje engrasado de ilusión y cariño, de profesionalidad y esperanza, de trabajo y actitud frente al desaliento, que posibilita que todo funcione con  educación, con tacto y eficiencia. La confección del menú, de las cajas de alimentos para que las familias con hijos las recojan evitando así que los niños tengan que ir allí; la división de los mismos en exigencia de las diferentes religiones que determinan unos  alimentos u otros; el acompañamiento a sus residentes para facilitar trámites administrativos; el menú emocional de ánimos diarios que reparten, la organización de eventos especiales en navidad o con los Reyes Magos, la capacidad para organizar actividades que contribuyan a recaudar fondos con conciertos, subastas de arte, etc.

– ¿Por qué decidiste hacerte socio?

– Labores así necesitan nuestro apoyo. Cualquier ayuda es mucha, no conlleva esfuerzo aportar un granito, ser parte de la cadena de ese engranaje. Nuestro apoyo, en la medida de lo que se pueda, suma y esa suma es vital para que el comedor prosiga su trabajo. No cuesta nada dar un poco de nosotros, en trabajo, económicamente, con disposición a que su solidaridad sea una realidad diaria y favorecer su combate contra las estrecheces. Siempre que he podido, y siempre que me lo pidan y me sea posible, estaré con el Comedor de Santo Domingo. Esa otra oportunidad merece mucho la pena. Formar parte de ella, aunque sea pequeña, es una forma de intentar que el mundo, que la vida, sean mejor de lo que tantas veces dejamos de hacer.